El Joropo

 

El baile que identifica al hombre llanero es el joropo. En este baile danza el llanero manifiesta su altivez, gallardía, machismo y algunas actividades de su medio ambiente natural.

Según el maestro Alberto Londoño, la palabra joropo viene del arábigo Xarop que significa jarabe. En cuanto su origen, se cree que tiene sus raíces en el Viejo Continente, porque al parecer, el joropo nace de los bailes flamencos y andaluces que trajeron los misiones españoles durante la época colonial, de los cuales aun se conservan algunos rasgos (el zapateo) sin embargo se considera que el joropo no es una copia de los bailes europeos en mención.


Es probable que los zapateos de los bailes flamencos y andaluces hayan influido en la conformación inicial de nuestro joropo, pero con todos los elementos que se dieron en la fusión de las culturas, tanto el joropo como su zapateo son especiales, se enraizaron en nuestro medio adaptándose y modificándose de acuerdo con los intereses y el sentir de nuestras comunidades.


Por lo anterior es "nuestro joropo" un baile de corrales, propio para la recreación de nuestro pueblo, el pueblo llanero, con el que se celebran sus fiestas populares, familiares, religiosa y culturales.


El Baile del Joropo se caracteriza por ser de pareja agarrada, donde el hombre sujeta a la mujer por ambas manos. En su temática, el baile plantea el dominio del hombre sobre la mujer y sobre la naturaleza en general, es él quien lleva la iniciativa, quien determina las figuras a realizar. La mujer se limita a observar los movimientos que él hace frente a ella y a seguirlo con habilidad.


En el baile del joropo hay dos posiciones principales es de punta de soga. Se toman ambas manos conservando cierta distancia y la posición del Valseo, el hombre pasa la mano derecha por la cintura de la mujer y con la izquierda sujeta la mano derecha de ella, mientras la izquierda descansa sobre el hombro. Cuando el hombre zapatea, la mujer escobilla. El hombre solo zapatea cuando se producen los repique en el arpa y/o bandola, es decir cuando lo llama la cuerda.


En el baile del joropo se utilizan entre otros los siguientes pasos o posiciones:

La pareja comienza generalmente con un valseo lento o rápido según el ritmo, seguidamente y partiendo de la primera posición se adelanta un poco el pie derecho a la vez que el izquierdo y retrocede lentamente, estos sin levantarlos del suelo y deslizándolos con suavidad, inmediatamente se adelanta el izquierdo y retrocede el derecho, flexionando ligeramente las rodillas, y así continúa alternadamente el movimiento.

Seguidamente al son del repique del arpa o la bandola, "cuando los llama la cuerda", el hombre zapatea y la mujer escobilla
.

 
El primero surge espontáneamente en el bailador y con base en la clase de repique que produzca el instrumento mayor. Generalmente se imita el sonido que produce el caballo al galopar.


El "escobillao" lo emplea solo la mujer, es un movimiento que se produce a partir de la posición inicial. Se adelanta el pie derecho, después de apoyarse ligeramente en el izquierdo para invertir inmediatamente la posición inicial. Se adelanta el pie derecho, después de apoyarse ligeramente en el izquierdo para invertir inmediatamente la posición, los pies se frotan suavemente en el suelo y en forma rápida; la piernas van extendidas. Al igual que el valseo, en el "escobillao" se aprecia la gracia y elegancia de la mujer llanera.

Otros pasos del joropo popular que se dan en forma general son
la zambullida del guire, zamuro en tazajera, gabán sacando pescao, el brazo del perro.

Fuente: www.llanera.com

 

La Gaita Zuliana

 

Este ritmo característico del estado Zulia, que se ha transformado en la música típica de la Navidad venezolana, tiene sus orígenes en diferentes géneros y posee un ritmo muy particular.

Algunos afirman que es producto del legado africano, y para otros es el resultado de la influencia española. No obstante, la opinión más popular es que se trata de la fusión de estas culturas con la indígena. Los más entendidos en la materia señalan que la gaita zuliana es descendiente de la gaita gallega, y que los primeros pobladores del Zulia organizaban parrandas donde cantaban décimas, aguinaldos, villancicos y fandangos
, siguiendo el ejemplo de los colonizadores.

Una de las gaitas más antiguas fue escrita en 1823 en honor a la heroína Ana María Campos, durante la batalla naval del Lago de Maracaibo.

Actualmente la gaita ha desbocado una gran afición en todo el país y se le han agregado variaciones que la han hecho más rica, según algunos. Para otros, se ha degenerado de su tradicional origen.

En todo caso, es el ritmo por excelencia de la Navidad en Venezuela, y se ha convertido en un modo de celebrar, describir y denunciar una forma de vida, o una circunstancia histórica
específica.

Los instrumentos necesarios para tocar la gaita son cuatro, tambora, charrasca y furro; aún cuando en lugares como Gibraltar y Bobures se interpreta sin furro, con una tambora grande y un tambor pequeño.

 

Fuente: www.mipunto.com

 

La Fiesta de San Juan

 

"El día de San Juan Bautista -24 de junio- es una de las fiestas  cristianas más extensamente difundidas en el mundo occidental. Durante siglos caracterizada por prácticas purificadoras con agua y fuego, ritos  eróticos y de adivinación, que permanecen evidentes a través de su capa de cristianización, son supervivencias de antiguos cultos entre los  cuales se encuentran los agrarios solares. Aun cuando los antecedentes de esta  fiesta están olvidados en la mente popular, año tras año se siguen llevando a  cabo con características semejantes, tanto en Europa como en los países de América Latina." (1)

"En Venezuela, los festejos en honor a San Juan Bautista revisten  singular importancia, desde la época colonial hasta el presente.... La fecha establecida por la Iglesia para conmemorar al Santo coincide  aproximadamente con el solsticio de invierno, ambas de gran trascendencia, en las que  se reúnen diversas prácticas rituales paganas destinadas a avivar y/o  conservar el brillo del sol, fuente principal de energía, reconocida y venerada  por el hombre desde la antiguedad." (2)

"La fiesta a San Juan Bautista es de singular significación y fuerza  en aquellas poblaciones donde el negro marcó su impronta. En Miranda, se festeja en la gran mayoría de los poblados de Barlovento, desde  Caucagua hasta Cúpira y Río Chico; también en Guarenas, Guatire, Santa Lucía,  Ocumare del Tuy, Tácata y Cúa, por nombrar algunos... Las características de la fiesta varían considerablemente de una  comunidad a otra....En Guatire son las tamboras, el plato de peltre y las  charrascas; en otras poblaciones es el mina acompañado de la curbata, la voz de los solistas alternados con el coro, junto al sonido de las guaruras y las maracas; y el conjunto redondo. La fiesta de San Juan más conocida del estado es la de Curiepe, cuya organización en los últimos años ha sido responsabilidad del Conjunto Folklórico de Curiepe. Es tradición en  esta población que la fiesta se inicie en la víspera del día de San Juan,  es decir, el 23 de junio en la noche. Al inicio de la tarde, los  tamboreros van "abriendo boca" -es decir, calentando la ejecución que aún no adquiere  toda la vivacidad con el tambor mina y el curbata ubicados a un lado de la  plaza.

Ya en la noche y en una casa cercana donde se encuentra la pequeña  imagen en su nicho bien adornada con papeles de colores, flores, telas y palmas, llegan los tocadores de tambor redondo y comienzan a "entonar" delante  del santo para dar inicio al primer velorio. Más entrada la noche, se  escucha el tambor mina en la calle y el tambor redondo en la sala. El baile del  mina es libre y algunos llevan maracas que hacen sonar, a veces se oye la  guarura que, antiguamente, era reemplazada por el cacho. Durante toda la  noche, suenan los tambores y era costumbre que antes del amanecer los  barloventeños se bañaran en un río o arroyo cercano, acompañados de cantos malembe y ritmos de tambores redondo...

En la mañana del 24 se celebra misa en honor a San Juan y tan pronto  como concluye resuenan los tambores. Prosigue la parranda por la tarde con recorridos por el pueblo precedidos por el santo y acompañado de los tambores, hasta llegar a la casa donde se va a realizar otro velorio  que, al igual que la noche anterior, se lleva a cabo con toques de tambores,  cantos y bailes. El día 25 es El encierro de San Juan. Durante el día, el tambor  descansa hasta las tres de la tarde, que es cuando se va despedir al santo.  Para Curiepe este es el momento más alegre y emocionante de toda la fiesta.  A las cuatro de la tarde sacan a San Juan en andas de la casa donde se  encuentra para llevarle en recorrido por el pueblo. Cuatro portadores lo llevan, bailando al ritmo de los tambores.... La batería de tambor grande  llega a una esquina y comienza a tocar con fuerza. Todos se congregan, suenan  los cohetes y viene el santo bailado y acompañado por los tambores  redondo. Se detienen todos en la esquina. Tiempo atrás, los comerciantes lanzaban caramelos y dulces de pan (catalinas). Sigue el recorrido en dirección  a la capilla, al llegar a la puerta comienza el baile, los cantos y los  gritos con gran furor. De pronto, se detiene el baile y se continúa el camino  pero ahora hacia la iglesia a donde llegan con cantos y ejecuciones  alternas de malembe, mina y redondo. El baile del tambor se inicia frente a la  puerta de la iglesia. El público se distribuye en torno al tambor y por toda la  plaza.

Repican las campanas mientras el santo es introducido al templo. Sólo  entran los que cargan al santo y detrás de ellos se cierran las puertas. Las campanas repican con mayor fuerza; momento en que también lanzan  dulces y caramelos al público. De repente, por una puerta lateral de la  iglesia, sale el santo "robado" por sus cargadores. Detrás se le agregan los  tambores redondo, mientras el mina sigue tocando en la puerta principal, donde  se reúne la mayor parte del público. Para finalizar, todos se dirigen a  la casa de donde salió inicialmente el santo y allí tocan hasta amanecer." (3)

 

1)"San Juan Bautista". En: Revista Bigott. Caracas, 1988, No. 12, p. 4

2) Ibídem. p. 24 

(3) Fundación Bigott. Miranda. Caracas: La Fundación, 1996. (Serie Tradiciones Populares de los Estados; 1). p. 27-29